Consejos para un turismo responsableUnéte al turismo sostenible.

Un mantra simple que aplico a mi vida cotidiana desde hace un tiempo es:

Menos excusas Más acción. CADA DÍA.

¿Por qué?

Porque en los últimos años, en mis viajes continuos, he podido disfrutar de paisajes maravillosos, he conocido a gente excepcional y he creado muchos recuerdos, suficientes para me duren hasta que sea viejita.

Pero durante este tiempo, también he visto de primera mano el impacto de la contaminación, el turismo masivo y la destrucción cultural en nuestro planeta.

He visto playas en Bali – y en el mediterráneo – llenas de plástico y basura. Ciudades muy contaminadas, ahogadas en niebla contaminante (esmog) mientras intentan luchar para hacer frente a la sobre población. Aldeas tranquilas en islas paradisíacas que se convirtieron en lugares de fiesta para mochileros borrachos, elefantes que fueron torturados para transportar turistas… Y podría mencionar mil y una situaciones más.

Lee: vivir sin plástico

Lo peor de todo: me he dado cuenta de que lo que todos valoramos tanto, VIAJAR, está jugando un papel muy importante en la destrucción del planeta que tanto nos gusta explorar.

Camino a un turismo más ético

Para no que tener guardar las maletas y nunca más volver a abordar un vuelo

¿Qué podemos hacer, nosotros, los viajeros apasionados por este increíble planeta, sobre este problema creciente?

Afortunadamente, hay mucho que todos podemos hacer: solo tienes que saber por dónde empezar.

En los últimos años, me he vuelto cada vez más conscientes de la huella que dejamos cuando viajamos (¡y también cuando estamos en casa!). Me he comprometido a tomar medidas positivas siempre que sea posible. El turismo ecolóigico se ha convertido en un gran foco para mí y me apasiona viajar de una manera que sea «Buena para todos» – para mí misma, los lugares y por supuesto para las personas que visito (¡las conozca o no!).

No siempre es fácil. Admito que hay momentos en que también me he equivocado – pero realmente creo que viajar éticamente se trata de mantenerse informado, mostrar buena actitud y mejorar en las elecciones que se toman durante el viaje.

He reunido esta guía para viajar responsablemente con todos los consejos que he descubierto en mis viajes y turismo; no para predicar sobre cómo se deben hacer las cosas, sino para informar de lo que descubrí y sugerir. Espero que consideres muchos de estos pequeños actos para tus próximas vacaciones – y tu vida diaria.

Recuerda:

Ninguna acción es NUNCA demasiado pequeña.

Todos tenemos el poder de cambiar nuestra perspectiva, impacto y realidad.

Ama y conserva el planeta, solamente hay uno

Guía para hacer turismo responsable

¿Qué es turismo sostenible?

El turismo sustentable, o viaje sostenible, viajes éticos, viajes ecológicos, etc., se han convertido en una de las palabras de moda más importantes en la industria de viajes en este momento.

Pero, ¿qué significa realmente sostenibilidad turística?

El turismo sostenible es el término general para docenas de problemas éticos como el turismo de vida salvaje, viajes  y turismo de voluntariado, problemas de conservación…

Cualquier tema que considere cómo proteger y mejorar el mundo en el que vivimos – y viajamos.

En pocas palabras, el turismo sostenible se trata de tener una conciencia activa sobre el efecto que el viaje tiene en los destinos y culturas de todo el mundo. Tanto positivos como negativos.

Se trata de considerar su propio impacto y el de los proveedores de viajes que elijas, y asumir la responsabilidad de garantizar que cada faceta de tus viajes, desde el transporte que tomas, la forma en que interactúas, los lugares donde te hospedas y las empresas y gobiernos a los que apoyas, son lo más sostenibles posible.

No se trata de sentirse creer ser superior o de decirles a los demás que la forma cómo lo hacen es incorrecta. Tampoco se trata de hacer cambios drásticos o sacar toda la diversión de tus viajes.

En todo caso, se trata de viajar con conciencia, amabilidad y respeto mutuo por el mundo que te rodea, tomar pequeñas decisiones que tengan grandes impactos y al menos intentar dejar el menor rastro posible de tus andanzas.

Consejos para ser un turista más responsable

PERSONAS

1. Sé buena persona

En general, no me gusta hablar mal de las personas, pero hace unos años terminé viajando en Sri Lanka por un par de días con una pareja belga que, francamente, era gente terrible.

En cada paso del camino, fueron negativos. Se quejaban por todo, discutieron con los conductores para ahorrar céntimos de Euro, incluso le acusaron directamente de tratar de estafarlos. Miraron mal a muchas personas, trataron a los camareros desprecio… Cada interacción que presenciaba con ellos me hizo querer que la tierra se abriera y me tragara entera.

Puede parecer simple y obvio que deberías tratar a la gente con respeto. 

Para ser un viajero responsable, simplemente tienes que ser una buena persona. Comienza con una sonrisa, escucha con paciencia y responde cortésmente a quienes te rodean.

Trata a los que te encuentres en tu camino con respeto y amabilidad, ¡incluso a esos molestos regateadores que te acaban de pedir por 12ª vez en esta última hora si quieres un tuktuk.

Si no estás interesado en parlotear o comprar, despídete educadamente y continúa tu camino. El viejo proverbio sobre tratar a los demás como te gustaría que te traten se ver reflejado muchas veces en tu camino,

¡ Te sorprenderá la amabilidad que recibirás a cambio!

2. Habla con los lugareños

Involucrarse y hablar con los lugareños puede conducir a muchas experiencias positivas durante el viaje, y lo mejor de todo es que es gratis.

Mientras viajé por Colombia, conocí un chico que estudiaba en la universidad y estaba de vacaciones en el eje cafetero (donde coincidimos). Cuando visité su ciudad, me invitó a comer a su casa con familia incluida. Fue un día muy ameno donde conocer la historia de su familia, y me brindaron una visión fascinante y personal de la ciudad.

Una experiencia como esta no hubiera sido posible si no hubiese sonreído y saludado al pasar por su lado en una excursión en el eje cafetero – donde acabamos caminando – y parloteando-  más de 4 horas.

En Albania, mientras tomaba un café, se me acercó la camarera a hablarme, pues tenía curiosidad por qué estaba allí sola. La conversación pasó por muchos temas, estuvimos horas riendo y charloteando entre cliente y cliente. Me ayudó a entender mucho más la gente de Albania, y descubrir lugares verdaderamente maravillosos, que si no me hubiese comentado la chica, no habría ido.

Lee: consejos para viajar sola

Habla con los lugareños

3. Apoya empresas familiares y locales

Las elecciones que hagas sobre la forma en que viajes pueden tener un gran impacto en la salud de nuestro planeta y sus comunidades. Al elegir dormir, comer y viajar como un local, apoyará las economías locales, reducirás drásticamente tu huella de carbono y ayudará a mantener los pulmones de nuestro planeta limpios y saludables durante los siglos que vienen.

Apoya a las familias alojándote en casas de huéspedes de propiedad local en lugar de grandes hoteles que consumen mucha energía. Toma el transporte local en lugar de alquilar un coche o conductor privado.

Compra a vendedores y artesanos locales talentosos para ayudar a mantener vivas esas tradiciones centenarias y así también devolver el dinero en la población local en la fuente.

Además, ¿quién quiere otro objeto hortera «made in China» cuando podrías tener un bonito recuerdo único que realmente refleje el lugar en el que te encuentras?

En la foto, ayudando a practicar inglés a un chico que trabajaba en un alojamiento remoto en Punta Gallinas (Colombia). Yo era la única hispanohablante en el grupo y el chico quería mejorar su inglés para poder atender mejor a futuros huéspedes. Es uno de los momentos más bonitos que recuerdo del viaje.

Lee: viajar a Colombia

Sé buena persona y ayuda a otros

4. Fotografía ética

La fotografía es una forma increíble de recordar tu viaje mucho después de que tu bronceado se haya desvanecido. Pero por alguna razón, las etiquetas de comportamiento habituales de fotografía que las personas tienden a emplear en su propio país a menudo parecen volar por la ventana en el momento en que pisan a otro.

La fotografía de viaje responsable se trata de ponerse en el lugar de la otra persona y preguntarte si lo considerarías apropiado si te tomaran la misma foto a tí.

  • ¿Tomarías esta foto en tu país?
  • ¿Serías feliz si alguien te hiciese esa foto a tí?
  • ¿Podría considerarse explotador de alguna manera (es de niños o de personas menos afortunadas)?
  • ¿Has obtenido el consentimiento de la persona?
  • ¿La fotografía se considera culturalmente aceptable en este lugar?

No hay absolutamente nada que ame más que ir a un mercado bullicioso o una calle concurrida en mis viajes, y poder capturar a las personas que están allí con mi cámara. Pero casi nunca me verás tomar una foto de alguien sin interactuar primero con los sujetos que tengo la intención de fotografiar.

En lugar de tomar una foto de inmediato, trataré de involucrarme en lo que la persona está haciendo, ya sea compartiendo una broma con ellos, comprando algo en su puesto o simplemente sonriendo y señalando mi cámaras para preguntar si puedo tomar una foto.

Hacer que sea una interacción bidireccional no solo es importante para mi, sino que generalmente conduce a una fotografía mucho más cómoda y menos comprometida.

Fotografía ética, pregunta antes de disparar, interactúa con los lugareños

5. Investiga antes de hacer voluntariado

Para quienes tienen la suerte de poder viajar por el mundo, querer ser voluntario es algo que muchas veces aparece en su lista. Si bien es genial querer hacer algo bueno mientras viajas y generalmente siempre proviene de las mejores intenciones, a veces el voluntariado en realidad causa más daño que bien a las comunidades locales.

Un voluntariado exitoso es cuando se ayuda y capacita a una comunidad local para crecer desde dentro, y se ofrece un conjunto único de habilidades para ayudarlos a lograr ese objetivo. Un voluntariado no tiene sentido si simplemente quieres aparecer como el «salvador blanco».

Según la organización mundial Save the Children, hasta el 80% de los ocho millones de niños en orfanatos en todo el mundo no son huérfanos reales. Y «los niños son comprados o arrendados a sus padres con la promesa de una vida mejor y una mejor educación, cuando los operadores del orfanato simplemente intentan satisfacer la gran demanda.

Cuantos más «huérfanos» necesiten, más turistas donarán o pagarán para ser voluntarios en su orfanato, y más rentable será la operación». Simplemente asqueroso asombroso.

Del mismo modo, a menos que tengas un conjunto de habilidades muy específico, digamos como médico, partera o maestra y puedas comprometerse con un programa a largo plazo (más de 6 meses), no vale la pena.

Si simplemente vas a enseñar inglés y repartir cuadernos durante algunas semanas (u horas) y luego marcharás de nuevo es extremadamente perjudicial para la educación de los niños.

Dicho esto, hay organizaciones increíbles que hacen cosas maravillosas, pero vale la pena investigar.

Si quieres ser voluntario, considera lo siguiente:

  • ¿Cuál será el resultado de tu aventura de voluntariado?
  • ¿Lo estás haciendo por las razones correctas?
  • ¿Qué habilidades puede ofrecer a los países en desarrollo para empoderar y hacer crecer su próxima generación para que sean auto-suficientes?

Voluntariando, esneñando inglés en Vietnam

CULTURA

6. Respeta a los lugareños y su cultura

Cuando visites un país extranjero, es importante recordar que es un invitado; así que compórtate como uno.

Puede pensar que pasear por la plaza principal de la ciudad de Hvar en tu bañador está bien, o tomar fotos de los trabajadores del mercado en Malawi está bien, o que hablar en voz alta en los templos de Camboya es aceptable, pero los lugareños pueden verlo de una forma totalmente diferente.

Respeta que otras personas y lugares pueden ver el mundo de manera, muy diferente al tuyo. Y que sus costumbres pueden hacerte sentir incómoda mientras las experimentas.

Pero el hecho de que algo sea diferente o de que no estés de acuerdo con eso no significa necesariamente que esté mal o que tu forma sea mejor.

Gran parte de la belleza de los viajes se encuentra en descubrir ese rico tapiz de la religión, el idioma y las costumbres que conforman nuestro mundo. Respetar cada uno de ellos por su singularidad es la clave.

Trata a los lugareños como te gustaría que te trataran como invitado, toma nota de cómo se comportan y visten, y viaja siempre con respeto en el corazón durante tus aventuras.

Respeta otras culturas y costumbres

7. Viste con respeto

En muchos países islámicos, budistas, hindúes y ortodoxos, se aplica un código de vestimenta bastante estricto, especialmente cuando se visitan lugares de importancia religiosa, como templos, o dentro de algunas aldeas locales.

Hace unos años, me horroricé al ver muchos mochileros haciendo alarde de sus abdominales o vistiendo pantalones cortos y camisetas sin mangas en sitios sagrados como el templo del buda estirado en Thailandia. Lo entiendo, hace calor, y la idea de usar ropa larga puede parecer horrible. Pero todos estamos en el mismo barco.

Estés de acuerdo o no, mostrar tanta piel en lugares como este es simplemente una falta de respeto.

En la mayoría de las culturas, cubrir los hombros y las rodillas será suficiente para entrar en lugares sagrados / ir por la calle. En muchas otras caminar en bikini o bañador también está mal visto – como en Maldivas. Adáptate a las normas de vestimenta «no escritas».

Lee: viajar a Maldivas

Vístete con respeto

8. Busca y disfruta de experiencias culturales

Soy completamente consciente de que muchas personas viajan de manera muy diferente a la mía. Mientras yo disfruto adaptandome a un lugar y disfrutando de sus experiencias culturales y locales, a muchos les encanta relajarse en la piscina y tomar cócteles. Ambas formas de viaje están bien, pero también recomiendo expandir tus experiencias en un lugar nuevo más allá del resort todo incluido.

Haz un recorrido por el lugar, visita museos, mercados y restaurantes locales. Habla con los lugareños para aumentar tu comprensión y ampliar tu experiencia de vacaciones.

Después de todo, ¿cuál es el punto en salir de casa y viajar si no quieres al menos intentar experimentar tu destino?

9. Aprende el idioma local (tanto como puedas)

Mi francés es apenas aceptable, mi vietnamita horrible … bueno, ¡puedo decir Xin-Xao! Pero una cosa que siempre intento hacer cuando visito un nuevo país es aprender algunas frases clave del idioma local.

Solo una pequeña cantidad de esfuerzo se convierte en resultados muy positivos (en cualquier lugar del mundo).

Algunas frases clave que intento aprender para mis viajes:

  • Hola, ¿cómo estás?
  • Adiós
  • Gracias
  • De nada
  • ¿Habla usted inglés?
  • Lo siento, no entiendo

Para aprender, Google Translate es una aplicación maravillosa. Siempre busco esas frases y las apunto.

Te aseguro que, aunque no «te entiendas» (siempre acabas por entenderte), provocarás más de una sonrisa.

Aprende palabras del idioma local

10. Regatea respetuosamente

Negociar en un mercado local es parte de la diversión cuando uno viaja. Regatear por comida, transporte y souvenirs es común en muchas partes del mundo.

En general, diviértete y regatea duro pero de manera justa. Lo que podría parecer un juego una pequeña diferencia de precio para ti, podría significar realmente la diferencia entre el salario de un día completo y un mal día de trabajo para el vendedor con el que estás negociando.

Apoya positivamente los medios de vida de los comerciantes teniendo en cuenta que el objetivo es pagar el precio más justo para todos, no el más barato.

Además, la negociación no es una práctica habitual en todos los países. Asegúrate de saber si se se considera aceptable o no regatear antes de empezar a hacerlo para asegurarse de no ofender al tratar de regatear donde no se regatea.

Busca y disfruta experiencias locales

11. Comer en lugares locales

Seamos honestos, realmente no hay nada mejor que comer cocina local. La comida no solo es deliciosa, sino que también apoyas la economía local mediante el uso de ingredientes y productos locales, trabajadores, dueños de restaurantes y cultura alimentaria.

Entonces, cuando visites un destino, come en restaurantes locales, puestos de comida callejera y mercados, y olvida las típicas cadenas. No solamente es más delicioso de esa manera, sino que estás ayudando a las comunidades locales a mantenerse a sí mismas.

Además, comer localmente también reduce las emisiones de carbono para transportar esas papas fritas de McDonalds que todos conocemos.

Es una situación ganadora para todos.

La comida rica siempre es deliciosa

12. Encuentra empresas humanitarias

Si deseas apoyar proyectos humanitarios y apoyar a los lugareños del lugar que estás visitando, investiga las organizaciones sociales y sin ánimos de lucro en el destino antes de visitarlo. Solicita sus servicios, reserva una experiencia o compra cualquier producto que produzcan.

En Punta Gallinas (Colombia), compré una mochila artesana a la madre de una familia Wayú para poder apoyar a su familia y que enviase a las chicas a estudiar. Las experiencias cuando apoyas a un artesano, sean donde sean, son siempre verdaderamente auténticas. Conocer la historia detrás, ver cómo hacen el producto… No tiene precio.

Me encanta contribuir, aunque sea de manera pequeña.

Contribuye con el lugar y sus familias

13. Desacelera el ritmo

Muy a menudo, nuestro instinto de viaje es de atracón, al igual que cuando te encuentras delante de una bolsa de chips (no quieres simplemente una…).

Constantemente queremos ver más, hacer más, comer más, escuchar más, ir a más puntos destacados, tener más kilómetros recorridos, más países tachados de la lista, lo más rápido posible, y todo con la excusa de maximizar nuestro tiempo. Muchas personas utilizan los autobuses turísticos, abarcando tantas ciudades como pueden en dos o cuatro semanas de vacaciones anuales y «ven» todo – sin siquiera haber arañado la superficie.

Este mundo es un lugar más grande de lo que cualquiera de nosotros puede explorar, y nunca podrás apreciar realmente tus experiencias o un destino si tratas de correr demasiado.

Disminuye la velocidad de tu viaje, ve menos lugares pero mejor.

Tómate el tiempo para descubrir los ritmos de la vida local, comprar comida en los mercados, observar lo que sucede en el vecindario en el que te alojas. Desarrollar tu comprensión cultural y sé presente donde sea que te encuentres.

Viajar debería consistir en ver y hacer las cosas de la manera más auténtica posible, no tan rápido como sea posible.

Viajar debería consistir en descubrir lugares, no pisarlos

MEDIO AMBIENTE

14. Respeto al medio ambiente

No puedo decirte la cantidad de veces que he estado en medio de la naturaleza maravillosa y al mirar a mi alrededor alrededor descubrí montones de basura. Lamentablemente, se está volviendo tan común ver pedazos de basura en las rutas de senderismo, playas y parques nacionales.

Parece que todos nos estamos volviendo insensibles, y eso es simplemente triste.

Independientemente de si es tu país de origen o estás en algún lugar de visita, respeta el medio ambiente lleva tu basura contigo hasta que pueda encontrar una papelera de reciclaje o basura para dejarlo.

Lugares llenos de basura

15. Compensa tus emisiones de carbono

Los viajes aéreos nunca han sido más populares o más peligrosos para el planeta. De hecho, soy más consciente que nunca de que mi elección de viajar está teniendo un gran impacto en el medio ambiente.

Las emisiones aéreas representan el 2% de las emisiones de carbono producidas por el hombre en el mundo, y no es algo que vaya a cambiar en el corto plazo, ya que los viajes aéreos continuarán aumentando entre un 2 y un 8% anual hasta 2030.

Una forma simple de contrarrestar su inevitable huella de carbono es compensar sus emisiones. Esto se puede hacer calculando sus emisiones y luego haciendo una donación a proyectos respectivos en todo el mundo destinados a reducir el carbono en la atmósfera.

Muchas aerolíneas no tienen la capacidad de compensar sus emisiones directamente, por lo que la mejor manera de hacerlo es a través de Carbonfootprint , un sitio web que te permiten calcular y compensar tus emisiones fácilmente a través de organizaciones de buena reputación o proyectos globales.

Alternativamente, viaja más cerca de casa y ahorra esas emisiones por completo.

16. Utiliza el transporte público

Siempre que puedo, incluso viajando, me esfuerzo en tomar el transporte público, en cada ocasión posible. No solo es emocionante, es una excelente manera de conocer a los lugareños y ver más del país que estás visitando.

También se reduce tu huella de carbono. Al elegir el transporte terrestre ya existente (trenes, autobuses, etc) y minimizar tus vuelos internos de corta distancia o taxis privados, estás reduciendo las emisiones innecesarias, así que la próxima vez que estés en un país, toma el metro, el tren, el autobús, o el tuk-tuk, incluso puedes alquilar una bicicleta!

Utiliza el transporte público

17. Camina siempre que puedas

En mi humilde opinión, la mejor manera de descubrir una ciudad es a pie.

Recorrer las calles y perderse no solo es una forma divertida de acercarse a la exploración.

Además, es lo mejor para el medio ambiente. ¡Aquí no hay ningún tipo de contaminación!

18. Reducir o dejar de comer carne

Si bien no espero que todos los que lean este artículo se vuelvan vegetarianos / veganos, el simple hecho de reducir el consumo de carne y lácteos puede tener un efecto positivo en el medio ambiente.

La producción ganadera contribuye, a día de hoy, con casi el 18% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que es incluso más que el sector del transporte.

Aquí tienes algunas estadísticas que pueden sorprenderte:

  • en comparación con cultivos como la patata, el trigo y el arroz, la carne de res requiere 160 veces más tierra y produce 11 veces más gases de efecto invernadero.
  • de la tierra que no está cubierta por hielo, el ganado ocupa el 30% de nuestra tierra.
  • para 2050, se estima que las emisiones de la industria agrícola y de producción de alimentos representarán aproximadamente la mitad del «presupuesto de carbono» total disponible.
  • para producir un quilo de carne se requiere entre 4.000 y 15.000 litros de agua (depende el tipo de carne)

Mil millones de personas pasan hambre todos los días y, sin embargo, el ganado ahora consume la mayoría de los cultivos del mundo.

A lo largo de mis  viajes, he encontrado hermosos pastos vírgenes que ya han sido designados para granjas de ganado. Hes visto pobreza extrema y hambre de primera mano, también he visto maltrato de animales en muchos de los lugares que he visitado. 

Hace ya tiempo que decidí que no quiero apoyar a la industria de la carne.

Mi viaje al vegetarianismo comenzó como «flexitariana», dejando de consumir carne poro a poco. Ahora ya soy casi  exclusivamente vegetariana, y también he eliminado casi por completo los lácteos. Digo «casi», porque en raras ocasiones aún podría comer algo de pescado, o probaré un pedazo de la delicia local que me ofrecen en mis viajes si es realmente descortés negarse a comerlo. 

Al volverte vegetariano, descubrirás un increíble mundo de sabores que nunca creías que existían.

19. Elige operadores turísticos responsables

Si vas a elegir un tour, investiga y elije una marca de viaje que refleje tus propios valores y creencias.

Pregúntate, antes de contratarlo:

  • ¿Qué tipo de transporte usan?
  • ¿Se preocupan por las comunidades que visitan?
  • ¿Qué atracciones visitan?
  • ¿Condonan prácticas crueles – como paseos en elefante o caminatas con leones-?
  • ¿Tienen algún trato/ acuerdo con algún organismo de protección de vida salvaje?

Además te tendrás que preguntar, ¿realmente viven según esos valores, o son simplemente palabras en una página?

Durante mi viaje por Colombia, Para hacer el trekking de Ciudad perdida, estuve varias semanas buscando una empresa de turismo sostenible Colombia. Encontré una donde los guías eran locales, (con traductores también locales o de países con menos recursos que Colombia) y decidí apostar por ellos. Me gusta saber que el dinero se reparte en la comunidad, aunque sea un poco más costoso.

Lee: viajar a Colombia

Tour a la ciudad perdida

20. Conserva el agua y utiliza menos cuando te duches

Me encantan las duchas largas y calentitas, pero sé que el agua es un producto tan escaso en todo el mundo.

He estado en muchos lugares donde no hay inodoros. He tenido que bañarme con agua y cubos en algunas islas paradisíacas (a las que volvería sin pensarlo), y también he visitado varios lugares donde no tienen un grifo de agua si no que hay que ir a buscarla al río o encontrarla de alguna otra forma. 

A día de hoy, no puedo justificar una ducha larga.

Recuerda que si bien puedes tener acceso a agua limpia y fresca, muchos no lo hacen, por lo tanto, limita tus duchas a un máximo de 2 minutos y nunca, nunca, dejes el agua corriendo mientras te cepilles los dientes o laves los platos.

21. Elige alojamientos ecológicos

A medida que la industria del turismo evoluciona y avanza hacia un modelo más sostenible, cada vez es más fácil elegir un alojamiento sostenible y ecológico.

La investigación es una pieza clave, ya que muchos ‘eco-lodges’ son lo más alejado a la ecología que puede existir. Con un análisis de su sitios web, te ayudará a entender sus credenciales. Si tiene dudas sobre algo, comunícate siempre con el alojamiento para para obtener aclaraciones.

22. No imprimas tus billetes o tickets

Si compras un billete de autobús, tren o avión… Intenta no imprimir los billetes.

Hoy en día puedes tener casi todos tus tickets y billetes en tu móvil. En muchas ciudades, como Londres, Porto o Taipei hay tarjetas recargables para el transporte público que compras y recargas. ¡Úsalas! Es mucho mejor que ir comprando billetes singulares en la máquina e ir imprimiendo cada vez un billete diferente.

Normalmente, esas tarjetas de transporte son de plástico y recargables, con lo cual, para aprovechar al máximo, da esa tarjeta a otra persona cuando te vayas del lugar para alargues la vida a la tarjeta. Siempre hay alguien que podrá utilizarla.

En muchas compañías low-cost aéreas, te obligan a llevar el ticket de avión impreso/digital si no quieres pagar una penalización. Opta por la versión digital.  Normalmente, hay una aplicación web donde podrás tener tu billete almacenado. Si no la hay, puedes simplemente guardar una copia del pdf en el móvil y llevarlo allí. Comprueba con cada aeropuerto/ compañía que puedas hacerlo, ya que seguramente todavía hay lugares que no se aceptarán, pero cada vez más el formato digital gana al impreso.

23. No te lleves conchas de la playa

En tus viajes, no te lleves conchas, llévate basura. Sé que es tentador llevarte las conchas, caracolas, y otros objetos que encontramos en la playa, pero por favor, déjalos ahí donde pertenecen.

Te recomiendo que te lleves todo lo que no pertenece a ese mundo: colillas, plásticos que flotan…

Si entre todos cambiamos ese hábito, podemos ayudar un poco más al mar a que siga manteniendo vida por más tiempo.

No te lleves conchas de la playa

ANIMALES

24. No apoyes el turismo animal

Durante mi camino, he descubierto que casi todas las atracciones con animales son negativas, por lo que mi solución es simplemente no apoyar ninguna de ellas. Esto incluye montar elefantes o safaris de elefantes, ‘santuarios’ de elefantes, templos de tigre, nadar con delfines, actuaciones con animales, cazar … la lista es infinita.

Si está absolutamente decidido a acercarte a un animal salvaje, te ruego que realices una investigación exhaustiva a través de Google, Tripadvisor y guías de viaje antes de visitar cualquier atracción de animales y apoyes solamente a aquellos que sean verdaderamente éticos.

No apoyes el turismo animal

25. Limita tus encuentros de vida salvaje

Algunas de las mejores experiencias que he tenido como viajera son presenciar una manada de elefantes caminando libremente por Sri Lanka al atardecer, un búfalo deteniéndose para beber en frente mío durante mi trayecto en Vietnam,… todas estas actividades casuales con animales que andan libres por la calle son bellísimas y te dejan, sin duda, sin aliento.

Evita los zoológicos y parques de vida salvaje y mantente atenta a la observación de animales en sus hábitats naturales (a una distancia segura para todos).

Descubrirás muchos animales e insectos si simplemente abres tus ojos durante el camino.

26. No toques animales

En mi viaje a Vietnam, en una playa llena de estrellas de mar, se me rompió el corazón en mil pedazos.

Mucha gente, tocaba, manipulaba… las estrellas de mar para hacerse esa foto perfecta para su Instagram.

No quiero pensar cuántas estrellitas de mar mueren cada día…

Por favor, no toques los animales/ insectos que te encuentras. Déjales vivir.

No hagas a los demás, lo que no quieras para tí. Incluido animales.

Repeta los animales que te encuentres

PLÁSTICO

27. Pitillos no, gracias

«Sin pitillo/ cañita, por favor»! es una declaración simple pero con implicaciones ampliamente positivas en el planeta.

En el planeta se han producido más de 8 mil millones de toneladas cúbicas plástico, de las cuales el 91% no se recicla. Gran parte de ella, como las cañitas/ pitillos, termina en nuestros océanos, con graves consecuencias para la vida marina.

Parémonos a pensar un minuto: las cañitas/ pitillos tienen un uso de aproximadamente media hora antes de que sean arrojadas directamente a la basura. Multiplica eso por la cantidad de bebidas que se pueden tomar en un bar, y vuelve a multiplicarlo por todos los demás clientes que hay allí. Empieza a darte cuenta de como es de grande realmente el problema.

La cosa es, no es tan fácil. Me acuerdo que al inicio de mis viajes se me olvidaba decir al principio que no quería la cañita, y las bebidas venían con el pitillo… Ahora, enseño mi pitillo/ caña, que llevo a todas partes, y añado que no me traigan ninguno adicional. 

Recuerda, la próxima vez que ordenes un cóctel, batido o café helado, utiliza esta frase al ordenar tu bebida.

«Sin pitillo/ cañita, por favor»

Pide tus bebidas sin pitillo/ caña

28. Cambia tus productos de higiene

Mira dentro de tu neceser y te darás cuenta que el 99% de las cosas que tienes son de plástico. Botellas de champú, cepillos de dientes, peines para el cabello, maquinillas de afeitar, maquillaje… Casi todo lo que usamos para nuestra higiene personal está envuelto en una capa de plástico. Muchas veces innecesaria.

Afortunadamente, marcas internacionales como Lush – y otras marcas locales- están comenzando a ofrecer a las consumidores alternativas a las botellas de plástico, como barras de desodorante, jabón, champú y acondicionador, pastillas de enjuague bucal…

Yo voy cambiando poco a poco mis productos. El cepillo de dientes por uno de bambú, jabones líquidos por sólidos… Todos los pasos suman. 

Cambia tus productos de higiene por otros más sostenibles

29. Di no al plástico

Una bolsa de plástico para esto, una bolsa de plástico para lo otro… Así es como me sentí  al viajar por primera vez por el sudeste asiático. Fue abrumador.

¡La forma más fácil de reducir el consumo total de plástico es simplemente decir NO!

Evita comprar productos de plástico si es posible. Di no a las bolsas de plástico. Yo llevo siempre en mi mochila un par de bolsas para ir a comprar, porque sé que voy mucho a mercados locales.

Cuando sea posible, intenta educar suavemente a los locales sobre las consecuencias negativas del plástico. No necesitas ser una predicadora. Un simple «No, gracias, no me gusta el plástico, ya que es malo para el medio ambiente» será más que suficiente.

bolsas reutilizables para comprar

30. Utiliza botellas reutilizables /purificadores de agua

A nivel mundial, los humanos consumen un millón de botellas de plástico cada minuto. Cada minuto. El plástico tarda 400 años en biodegradarse.

En muchos países el agua potable está disponible de forma gratuita. Con lo cual,  la idea de utilizar una botella de plástico es totalmente absurda. Compra una botella de agua reutilizable y llévala contigo allá donde vayas para evitar comprar botellas de un solo uso.

Y… ¿Qué pasa cuándo el agua es «sucia»?» Bueno, estamos de acuerdo en que encontrar agua potable limpia puede ser un problema en muchos países en vías de desarrollo, pero como viajero no tiene que significar que tienes que comprar infinitas botellas de plástico donde quiera que vayas.

Invertir en una botella con filtración de agua o esterilizador, que proporciona agua potable limpia y segura de cualquier fuente de agua no salada, es una solución simple.

Utiliza purificadores de agua y botellas reutilizables

Resumen sobre el turismo sostenible

El viaje responsable es importante. REALMENTE IMPORTANTE. Me gustaría saber que has visto que no es tan difícil hacer el cambio, aunque sea poco a poco, para unirte aun turismo más ético y sostenible. 

Si no quieres verlo por la parte de la responsabilidad, míralo por la parte egoísta. Contra más conserves el planeta, más tiempo podrás viajar.

¿Quieres leer más sobre vivir sin plástico? Aquí tienes una guía para vivir sin plástico.

¿Qué más?

Como he dicho, esta guía no es para predicar cómo hacer las cosas. En estos ejemplos de turismo sostenible, puedo incluso no tener razón en algunas de mis sugerencias. Eso es lo que son, simplemente, sugerencias desde mi experiencia y vivencias.

Espero que consideres muchos de estos pequeños actos para tus próximas visitas o vacaciones – y que también intentes aplicar acciones más éticas y sostenibles a tu vida diaria.

Te incito a que te preguntes qué puedes hacer para viajar de una forma más responsable y ética, y colabores en la conservación del planeta, ya que solamente tenemos uno.

 

— Guarda y comparte —

Consejos para un turismo responsable

mm
Author

Hola, soy Anna! Nómada digital desde 2015 • Traveller soul 🌏 | En La Travelista comparto mis viajes y mi vida como nómada digital.

Write A Comment