¿Necesitas tips para trabajar desde casa este 2021 porque en este momento no puedes ir a la oficina o simplemente estás pensando en trabajar remotamente? Genial porque tengo bastante experiencia en ello.

Llevo más de 6 años trabajando de forma remota, y aunque prefiero ir a una cafetería chula a trabajar, en 2020 todos tuvimos que trabajar en casa una temporada… Necesitaba poner mi foco y energía para encontrar un buen ritmo de trabajo y, después de bastante prueba y error, finalmente lo conseguí.

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Así que aquí te dejo mis mejores consejos para trabajar desde casa.

Tips para trabajar desde casa

Trabajé en varios entornos de oficina durante mucho tiempo antes dejarlo todo y decidir trabajar para mí – y en ese momento empecé a descubrir muchas cosas sobre mí. Lo que más me impactó es que, al principio, esa flexibilidad que anhelaba cuando tenía mi trabajo «formal» no parecía tan buena como pensabas.

Debes acostumbrarte establecer un ritmo y unas rutinas. Una vez tengas un ritmo establecido, disfrutarás mucho más de las ventajas de trabajar remotamente.

Trabajar para ti (como emprendedora) y trabajar desde casa es algo diferente.

Cuando trabajas para otra persona tienes que mostrar resultados – o trabajar ciertas horas-, pero cuando trabajas para ti tu eres la responsable de ti misma y, por supuesto, nadie te viene a reclamar resultados. De hecho, al inicio, ni si quiera sabes qué resultados de los que quieres obtener deberías haber cumplido.

¿Qué significa eso? Pues que no hay nadie a quien debes dar explicaciones si no te levantas de la cama hasta las 10 de la mañana, o si tomas un descanso para almorzar de 2 horas para charlar con tus amigas o jugar con tu hijo. Comenzar con tu jornada laboral es mucho más difícil de lo que creías y, en general, eres mucho menos productiva de lo que pensabas que serías. Eso puede hacerte perder la motivación rápidamente.

En esta guía, comparto consejos sobre cómo configurar tu entorno para aumentar la productividad y también te doy consejos sobre cómo estructurar tu día de trabajo para mantenerte motivada y encaminada al éxito.

Podrás utilizar estos consejos tanto si trabajas para ti como si trabajas por cuenta ajena.

1. Configura un espacio de oficina en casa

Es realmente importante que configures un espacio especialmente para que sea tu zona de trabajo. Idealmente, esta zona debería estar separada de tu espacio de diversión o vida cotidiana, para que puedas separar más fácilmente en tu mente zona de ocio del área de trabajo.

Si no puedes tener una habitación completa para tu oficina, no hay problema, busca un espacio en tu sala de estar o dormitorio que puedas asignar como tu espacio de trabajo y coloca un escritorio. ¿Que no tienes espacio para agregar un escritorio? Puedes usar su mesa de comedor o incluso comprar un escritorio plegable. Una mesa plegable es una excelente solución para espacios pequeños y te permite separar el trabajo de todo lo demás. ¡Cuando la pliegues, la jornada laboral ha terminado!

Tener un espacio designado a tu trabajo, con un escritorio y una silla de escritorio cómoda (totalmente aconsejable invertir en una silla ergonómica) que uses para trabajar ayudará con tu mentalidad y motivación para trabajar. Si te sientas en tu cama o en su sofá, es probable que estés sentada en una posición poco saludable y encorvada. Esto no solamente es malo para tu espalda y postura, sino también para la concentración y la motivación del trabajo.

Sentarse en un escritorio te brinda una sensación más tradicional de trabajo y probablemente te asegurará que te concentres mucho más.

Configura una oficina en casa

2. Haz del espacio trabajo un espacio atractivo

Si vas a pasar muchas horas trabajando lo mejor es que inviertas en un buen escritorio, silla ergonómica, pantalla para tu computadora, teclado y ratón.

Si normalmente trabajas en un portátil no hace falta que ahora vayas a comprar un ordenador, pero con un teclado adicional y un ratón tendrás una oficina completamente configurada.

Una vez que tengas tu configuración tecnológica a punto, agrega algunas otras comodidades para que tu espacio de trabajo sea atractivo. Estos elementos podrían ser tu vela favorita, un cómodo cojín para tu silla, imágenes motivadoras en la pared alrededor de tu escritorio, accesorios de organización que te gustan, bolígrafos que escriben bonito y cuadernos hermosos – de esos que te hacen querer escribir en ellos cada vez que los ves.

¡Cualquier artículo que te haga sentir feliz y te haga sentirte bien hará que no se te haga pesado quedarte allí todo el día!

Haz del espacio trabajo un espacio atractivo

3. Ponte un horario de trabajo

El hecho de que esté trabajando desde tu casa no significa que las horas de trabajo tradicionales deban desaparecer. De hecho, al principio te aconsejo ponerte un horario fijo, que puede ser de 9 a 5, o de 7 a 13, o incluso de 15 a 21 si tienes compromisos con los niños y ese horario es el que mejor se adapta a tu vida.

Si tienes a niños/ bebés en casa, establece una meta de estar para dejar tu espacio de trabajo a una hora específica cada día, comprometete a trabajar solamente hasta una hora específica.

Desarrollar hábitos y rutinas asegurará que tengas un día de trabajo y una semana mucho más productivos.

Si tiene hijos u otros compromisos, pida ayuda a tu pareja, amigos o familiares. ¿Podría por ejemplo tu esposo cuida del bebé los lunes, miércoles y viernes durante períodos específicos de tiempo en los que tu puedas establecer un no molestar para poder concentrarte en las tareas? Mejor aún, si puedes encontrar una manera de programar horarios para trabajar fuera del hogar en un espacio de trabajo compartido o cafetería, ¡ene se caso seguro no habrá riesgo de distracción de los niños!

4. Estructura tu día

Uno de los factores más importantes para motivarte a realizar tu trabajo cuando estás en casa es agregar una estructura a tu día – como si trabajases en un entorno de oficina. Esto significa configurar tu despertador por la mañana a una hora específica, tener una rutina matutina, establecer horas de trabajo y (importantísimo) mantener también horarios de descanso.

Ejemplo de una estructura diaria:

  • 7:30 am: despertarse
  • 8 am: Yoga. Personalmente utilizo  Yoga con Adriene para un entrenamiento de 30 – 45 minutos cada mañana.

  • 8:45 – 9 am: ducha y prepararse para el trabajo (¡vístete!)
  • 9 am: desayuno
  • 9:30 am: comenzar mi jornada laboral
  • 1 pm: descanso para el almuerzo
  • 1:30 pm: regreso al trabajo
  • 6:30 pm: apagar la computadora
  • 7 pm: preparar la cena y cenar
  • 9 pm: leer o mirar un poco Netflix
  • 10 pm: hora de dormir

Te recomiendo integrar una actividad en tu día que te desconecte de los dispositivos durante al menos 30 minutos. Personalmente intento cocinar una nueva receta todas las noches, ya que esto significa que estaré en la cocina durante unos 45 minutos. Liberarme de mi computadora,  mi teléfono y utilizar mis manos me hace desconectar del trabajo.

Por supuesto, no es necesario que tu horario sea súper estricto. De hecho, uno de los grandes beneficios de trabajar para ti es la flexibilidad de poder cambiar tu jornada laboral. Lo importante es que establezcas un horario al principio, y luego verás como fluye tu día e irás adaptando tu vida a trabajar en casa.

Estructura tu día si trabajas desde casa

5. Establece las reuniones y llamadas en un horario

Siempre prefiero programar mis reuniones después de la comida. Esto se debe a que soy más productiva por la mañana y encuentro que puedo aprovechar mi energía para concentrarme en tareas más difíciles o importantes durante ese rango, ya que estoy más enérgica.

Después de comer, tener las reuniones/ llamadas me ayuda a volver a concentrarme en el trabajo. 

Cada cual sabe qué es lo mejor para ella misma, conozco mucha gente que prefiere tener las llamadas por la mañana porque tener una llamada telefónica, una reunión en persona o una reunión de Skype les obliga a levantarse temprano. En este caso están estableciendo una estructura para levantarse pronto sí o sí.

La sugerencia es que adaptes un horario concreto para las reuniones/ llamadas, y que no varíe en el tiempo, pues te descolocarán el horario de trabajo.

Utiliza esta misma lógica para las demás tareas, si encuentras que trabajas mejor en las tareas más difíciles, creativas o intensivas del cerebro por la mañana, dedícate a ello y deja tu trabajo más administrativo para las tardes. O viceversa.

establece horarios para reuniones

6. Elimina distracciones

Las distracciones son el enemigo número 1 cuando trabajas desde casa. Es muy fácil distraerse, ya sea recordando que necesitas lavar la ropa, jugando con tu gato, poniéndote al día con tu programa de televisión favorito o mirando Instagram.

Es muy probable que tu hogar sea tu lugar feliz, donde has ido acumulando todas tus cosas favoritas, así que no es sorprendente que todas las cosas que tienes en casa te distraigan del trabajo.

Muchos estudios dicen que una vez que interrumpes tu concentración puede tomar casi 25 minutos volver al estado de flujo en el que estabas cuando trabajabas, por lo que debes minimizar la frecuencia con la que te distraes o dejas de trabajar.

el teléfono y las redes sociales son una distracción

Algunos consejos para eliminar distracciones

Aquí te dejo consejos que he seguido ( y me funcionan) para eliminar distracciones. No todas son fáciles de seguir, pero son efectivas:

6.1 Oculta tu teléfono

Esta es una excelente manera de eliminar las distracciones. Coloca tu teléfono al otro lado de la habitación o mínimo detrás de tu computadora para que no esté directamente dentro de su visión. Si puedes ver tu teléfono, tendrás la inercia a levantarlo, cogerlo, y empezar a jugar con él, acabarás abriendo Instagram o TikTok. Antes de darse cuenta, ¡pasaron 40 minutos y simplemente estuviste mirando videos de gatos!

6.2 Haz que tu pareja trabaje en una habitación diferente

Si tu pareja también trabaja desde casa y tenéis proyectos diferentes, separar los espacios de trabajo es una excelente manera de reducir las distracciones. Como no os véis, no os molestáis. Cada uno puede tener su ritmo y tener el espacio a su gusto.

En el caso que ambos trabajáis en el mismos negocio, seguramente tenéis que recurrir el uno al otro, entonces puedes poner los escritorios en la misma habitación, pero aconsejo ponerlos con espacio, un poco separados.

Si bien es realmente útil hablar y obtener la opinión de otras personas, estas interrupciones rompen por completo la concentración. Para evitar interrupciones, aconsejo dos métodos:

  1. estableced un tiempo de silencio, donde os quedaréis trabajando cada uno en sus cosas un tiempo X. Si os urge discutir algo, escribirlo y esperad al momento establecido para ello.
  2. cuando una tarea requiera mucha concentración, poned un cartel de «No molestar» en el escritorio. La otra persona tiene que respetarlo, y deberás recordar quitar el cartel una vez acabada la tarea.
6.3 Temporiza tu trabajo

Los métodos de temporización de trabajo ayudan a mantener el enfoque estableciendo bloques específicos de tiempo de trabajo y descanso.

Hay muchos métodos de temporaización, por ejemplo el método Pomodoro – una técnica simple que consiste en hacer pausas cortas cada 25 minutos.

Utiliza un temporizador para dividir tu trabajo en intervalos de 25 minutos. Cada 25 minutos debes tomar un breve descanso – levántate y estira las piernas, mira al horizonte, aprovecha para ir al baño…

¡Ojo! Si te distraes de tu tarea durante los 25 minutos, debes comenzar el temporizador de nuevo.

6.4 Establece horarios de descanso a lo largo del día

Programa descansos durante el día, esto lo puedes hacer usando el método Pomodoro mencionado anteriormente o, en su lugar, podrías establecer descansos específicos más largos  – por ejemplo a las 10:30 a.m., la hora del almuerzo y las 3:30 p.m. para recargar un poco de energía exponiéndote al sol durante un ratito (¡Recargar vitaminas es indispensable para nuestra salud!)

Podrías utilizar estos descansos para ver las noticias, pasear a tu perro, limpiar el baño,…  lo que quieras, pero debes establece tiempos para reducir la cantidad distracciones que te tomas sin darte cuenta.

6.5 Agrega límites o bloqueos en aplicaciones y/ o sitios web

A veces, la peor distracción está tan cerca como dentro de tu ordenador. Y es que el navegador de Internet es muy tentador…

Para evitar empezar a navegar por la red, instala StayFocusd. Es una extensión de Chrome que puedes agregar a tu navegador para restringir tu tiempo en sitios web que no están relacionados con tu trabajo. Puede ser Facebook o tu sitio de compras favorito, lo que sea en lo que te encuentres navegando con frecuencia… ¡Bloquéalo para que no te distraiga!

7. ¡Vístete!

Sé que parece obvio, pero mucha gente no lo hace. Y no es que piense que la gente trabaja en casa desnuda… Cuando digo que te vistas me refiero a que vistas con ropa de trabajo «normal». Por supuesto, no tiene que ser un traje como cuando ibas a la oficina, elige un atuendo cómodo.

¡Pero no te pongas super cómoda! Si te vistes con tu ropa acogedora, la que usas normalmente para apachurrarte en el sofá, te sentirás automáticamente más vaga.(Qué divertida nuestra mente, ¿verdad?)

Al vestirte, acuérdate de arreglarte el cabello – incluso maquillarte si esa era tu rutina laboral. Te sentirás mucho más motivada de forma instantánea.

Al principio, a veces era tan vaga que trabajaba desde el sofá, con ropa muy holgada, y casi sin peinarme…. Créeme, no ayuda a la motivación. Sentarme a trabajar en un escritorio con ropa de trabajo ayuda a adquirir la costumbre de ponerte a trabajar y ayuda a concentrarte. 

Con lo cual, en tu rutina diaria, prepárate como si fueses a trabajar: ducha, arreglarte, desayuna… y al escritorio. Mantener tu rutina diaria te ayudará a abordar tareas más serias y, aunque suene cursi, te sentirás mucho más preparada para afrontar el día.

Arreglate para trabajar

8. Programa días libres

Tener un descanso de fin de semana, o al menos un día libre de tu trabajo, es importante. Incluso cuando trabajas para ti misma. Lo sé, manejar tu propio negocio significa que estás de guardia en cualquier momento del día y que los fines de semana realmente no existen.

Personalmente, en mi negocio de planificación de viajes, si un cliente me envía un correo electrónico el sábado por la noche mientras veo una película con una copa en la mano, siempre respondo. Porque es mi negocio y quiero brindar el mejor servicio posible que puedo desde el primer momento en que alguien expresa interés.

Pero vale la pena recordar que incluso si sientes que debes hacerlo y te resulta difícil desconectar tu cerebro del trabajo, tener fines de semana o un día libre está bien. Muy bien. Tu mente descansará y eso dará una bocanada de aire fresco a tu cerebro – que puede venir acompañado de buenas ideas o energías renovadas.

En tu día libre, reserva un tiempo en la mañana y/o la tarde para revisar tu correo electrónico en busca de cualquier cosa urgente que deba ser respondida. Después de atacar las urgencias apaga tu teléfono y tómate tu merecido descanso. Cualquier cosa que no sea urgente puede esperar al día siguiente.

Recuerda que la mayoría de las personas trabajan de lunes a viernes, y muchas empresas con las que interactuarás harán lo mismo, por lo que si no respondes el fin de semana, probablemente ni siquiera lo noten.

9. Únete a un espacio de trabajo virtual

Una forma de ayudar a enfocarte cuando trabajas desde casa sería unirte a grupos virtuales de trabajo. Los grupos virtuales de trabajo funcionan de manera similar a los espacios de trabajo compartido a los que vas físicamente (co-working), excepto que te unes al grupo de forma virtual. Estos espacios virtuales funcionan super bien si trabajas con un equipo de personas que trabajan desde su casa en diferentes ciudades (o incluso países) de todo el mundo.

Otra opción puede ser conectar con otras personas en tu red y sugerir crear vuestro propio espacio virtual de trabajo compartido. Simplemente configura una llamada de Zoom – o cualquier otro espacio virtual – y todas tenéis que estar presentes y trabajar al mismo tiempo – sea lo que sea que estéis haciendo en vuestro espacio de trabajo en casa. De esta forma, se establece de forma consciente en tu cabeza que no puedes salir corriendo durante una hora para arreglarte las uñas, ya que estáis en «tiempo de trabajo». Esto también funciona si solamente puedes conectarte con una persona de tu grupo de manera personalizada, uno a uno, aunque la presión puede bajar.

¡Ojo! Todas las personas del grupo deben comprometerse a hacerlo, y no saltarse la norma de trabajo conjunto. Debes contactar con personas tan comprometidas (o más) como tú – y ahí ya sabes tu misma si reaccionas mejor ante conocidos o desconocidos.

Espacios virtuales que conozco:

Sococo

Este espacio es ideal para equipos que trabajan en diferentes ubicaciones. Puedes tener un plano virtual con avatares para cada empleado, puede ver dónde están todos y comprender en qué están trabajando. ¡Incluso puedes establecer tener que  llamar a la puerta si dos o más personas están en una reunión virtual!

Únete a un espacio de trabajo virtual

10. Únete a grupos de responsabilidad

Hay unos grupos de trabajo que se llaman «Grupos de responsabilidad» donde cada participante debe pagar una cuota (como en el gimnasio) y la persona que dirige el programa dirige el rendimiento.

Normalmente estos grupos son de 6 a 8 personas, que se juntarán en una reunión a  principio de mes donde establecerán sus metas y objetivos de proyectos a largo plazo que quieren hacer individualmente. Cada semana, hay una llamada grupal para discutir el progreso, compartir ideas y ayudar a motivarse unos a otros.

Esta es una excelente manera de mantener el rumbo con tus objetivos y proyectos comerciales cuando no tienes un jefe al que informar, o cuando necesitas un mentor (si la persona que dirige también puede ayudarte a enfocar tu camino y aplanar tu trabajo). También ayuda a construir conexiones con otras personas en industrias y negocios similares o complementarios.

Además, existe el beneficio de tener una perspectiva externa. Puede ser muy fácil quedar atrapado en tus propios pensamientos e ideas, incluso puedes perder la dirección sobre en lo que deberías estar trabajando. Cuando una persona ajena echa un vistazo a lo que estás haciendo con ojos imparciales y comparte sus opiniones para que rindas más o alcances los objetivos con menos esfuerzo, tus ganas de trabajar se multiplican.

Únete a grupos de responsabilidad

11. Ama lo que haces

Si estás pensando en trabajar desde casa para ti misma, comenzar un negocio on-line o lanzar un blog, asegúrate de trabajar en algo que realmente te apasione. Motivarse para trabajar como autónoma ya es lo bastante difícil – no hace falta añadir tener que trabajar en algo en lo que no estás interesada.

Lee: motivos para empezar un blog

Cuando lancé este blog, me sentí más apasionada que nunca. Quería compartir mis experiencias viajeras y ayudar a otras personas, por lo que nunca me faltó motivación para ponerme a escribir. Es muy importante que disfrutes lo que estás trabajando para que puedas motivarte todos los días – ya que dedicamos muchas horas al trabajo.

12. No seas (tan) dura contigo misma

Cuando trabajes desde tu casa o trabajes para ti misma, habrá días en que tu horario se irá al garete, tu lista de tareas pendientes se quedarán por el camino, y terminarás en el sofá la mayor parte del día, bien por que te sientes mal o porque surge un imprevisto. ¡Está bien!

A veces se necesita un día de descanso, así que no seas demasiado dura contigo misma si no eres productiva o no trabajas a tu máximo rendimiento el 100% del tiempo.

Simplemente siente y/o aprovecha a disfrutar ese momento, recupera fuerzas, y al día siguiente regresa a tu estructura de jornada laboral definida que tenías programada para intentarlo nuevamente.

13. Crea un Tablero de motivación (físico)

Si has estado trabajando desde casa durante mucho tiempo, eventualmente puede volverse aburrido y poco inspirador. Puede incluso que tengas dificultades para disfrutar de tu trabajo como antes…

Un Vision Board es un tablero que puedes utilizar para escribir notas y colgar imágenes de tus sueños y aspiraciones. El aspecto de visualizar lo que quieres es un gran ejercicio mental y también es muy poderoso. Mirar el tablero puede ayudarte a sentirte de la manera que quieres sentirte, incluso puede ayudarte a salir de etapa turbia, recordando cual es el éxito que quieres obtener y dándote fuerza para superar los obstáculos.

Evidentemente, no llegarás a tus objetivos de forma mágica simplemente por mirar el tablero. Cuando hagas ese tablero deberías también elaborar un plan de acción para llegar a lo que quieres. El tablero es para mirarlo y recordarte qué es lo que quieres, a dónde quieres llegar, el motivo por el que empezaste y dónde quieres acabar… Crea un tablero con metas y aspiraciones tanto personales como profesionales y míralo todos los días. Trabajar en casa debería acercarte a esos objetivos, no alejarte de ellos.

Resumen consejos para trabajar desde casa

Hasta aquí mis 13 consejos para trabajar desde casa. Muchos de estos consejos también los aplico cuando voy a una cafetería a trabajar, como por ejemplo mantener mis grupos de responsabilidad. Otros evidentemente no puedo mantenerlos, como tener mi escritorio, aunque siempre llevo mis complementos de trabajo, como una agenda y una botella de agua de aluminio que están siempre a mi lado cuando trabajo. 

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Te toca a tí…

¿Me olvidé de mencionar algún consejo que te funciona para trabajar desde casa?

Escribe un comentario más abajo para que todas podamos probarlo.

¡Que tengas un buen  (y productivo) día de trabajo!

Sobre mi
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Hola, soy Anna! Nómada digital desde 2015 • Traveller soul 🌏 | En La Travelista comparto mis viajes y mi vida como nómada digital.

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