Insto a todo el mundo que haga una lista con cosas que te hacen feliz. Puede que parezca una gilipollez, pero esa lista te ayudará a varias cosas.

La primera cosa es a conocerte mejor, y no hay nada mejor en el mundo que puedas hacer por tí que conocerte profundamente. Lo segundo, es que tendrás un recurso maravilloso al cual, cuando tengas un momento de bajón, podrás recurrir.

Irás a la lista, recordarás esas pequeñas cosas que te hacen feliz, y de paso, puede que te vengan imágenes nítidas de esos momentos. Una doble sonrisa aparecerá en tí (en tu cara y en tu corazón).

Este artículo es un poco egoísta, pues lo hago 100% para mí, aunque con un poco de suerte, te motiva a que tu también hagas tu lista – en el formato que quieras – o te saque un par de sonrisas.

Al final tienes preguntas y consejos para encontrar las cosas que te hacen feliz a tí.

Como no hay mejor cosa que predicar, aquí empiezo mi lista. Quiero ir apuntando todas y cada una de las cosas simples que hacen feliz, para poder volver a ellas infinitamente. Comprobarás que para ser felices no necesitamos tanto. 

Empecé con una lista de 10 cosas que me hacen feliz, y cada día hay más en la lista.

Quizás te sorprenda de las cosas que hacen feliz al ser humano, quizás hay muchas más de las que te imaginabas. De hecho, hay muchas más cosas de las que yo imaginaba en primer lugar.

Y espero que la lista creciendo pues he hacerme consciente de esas pequeñas cosas, y que cada vez que disfrute de algo recordarlo. Para no olvidarme de nada lo iré apuntando en este blog post regularmente. Por que seamos realistas, necesitamos algún método de seguimiento – y este es el más sencillo que he encontrado.

Cosas que me hacen feliz

  • Enjabonarme con una esponja suave.
  • Acercarme a una chimenea encendida y disfrutar del calor que desprende.
  • Comprar un billete de avión. Siempre hay mariposas en el estómago cuando doy al clic de comprar vuelo –  aunque esté gastando dinero.
  • Escribir en una libreta bonita.
  • Ir al cine entre semana, porque sí.
  • Sacarse los zapatos y liberar tus pies después de una larga caminata ( o unos zapatos nuevos). ¡Qué gozada ir descalza!
  • La luz cuando se va el sol en verano, justo antes de que añochezca.
  • Aprender un poco más cada día.
  • Tomar un tren. Observar el paisaje desde la ventana.
  • Las tostadas con aguacate, ricotta y tomate seco. Con escamas de sal y sésamo negro por encima.
  • Restarle importancia a lo que antes tenía y no merecía.
  • Taparme con una manta suave en el sofá.
  • Los atardeceres con tonos rosados (sin necesidad de filtros).

Atardecer sin filtros

  • Pasar un día entero en pijama – aunque solo uno.
  • Escribir con un boli que hace que tu letra salga bonita sola.
  • Ir en metro por la ciudad, y observar los libros que lee la gente.
  • Regar una planta – hablarle y comprobar (asombrosamente) que todavía sobrevive.
  • Salir al balcón/ terraza cuando pega el sol de mediodía en un día de invierno.
  • Escuchar la banda sonora de Amélie.
  • Los auriculares inalámbricos. ¿Cómo vivía sin ellos?
  • Ver una tortuga mientras hago snorkel. ¡Qué maravilla!
  • Esos días en los que hace un poco de fresquete y me quedo un poco más bajo la manta.
  • Los colores del mar mediterráneo, sobre todo en mayo-junio.
  • Salir de fiesta con mis amigas, que son lo más.
  • Los brownies de chocolate.
  • Ir descalza por casa. Sin zapatillas, ni zapatos,  sin calcetines… Y sin que tu madre te meta bronca.
  • El orden. No solamente el orden físico, también el mental.
  • Comprarme flores y ponerlas en un jarrón bonito. ¡Qué alegría mirarlas!
  • El primer día que te pones sandalias cuando llega el calorcito. Aunque luego me salgan ampollas.
  • Las risas con Raxi en el bar a las tantas – ayuda incluso después de un día de mierda.
  • Destrozarme los pies bailando.
  • Comprarme una agenda nueva. Y estrenarla.
  • El silencio absoluto. Tan difícil de conseguir.
  • Esta canción de Blanco White.

  • Cantar en la ducha. Canto mal, pero ahí nadie me escucha.
  • Planear mi siguiente viaje.
  • Las sábanas de flores.  ¡Necesito la primavera en mi vida!
  • Comerme una hamburguesa vegetal con unas patatas chips de acompañamiento. 

Hamburguesa con patatas

  • Levantarme con el cantar de los pájaros.
  • Bailar con los ojos cerrados. Es terapéutico.
  • Apreciar el olor a suavizante en la toalla con la que me seco.
  • Ver el amanecer, sobretodo si hay unas cuantas nubes pero se ve perfectamente como sale el sol.
  • Caminar, por donde sea, y observar el alrededor.
  • Los abrazos que huelen a amor.
  • Hacer coronas ( u otras manualidades) con flores – aunque sean artificiales.

Manualidades con flores

  • Las hamburguesas de Camarón – con extra de queso.
  • Empezar una serie nueva y confirmar que me alucina desde el primer capítulo.
  • Comprar un buen vino y saber que me lo beberé disfrutando de un buen libro.
  • Comer a deshoras alimentos que me gustan – sin importarme sus calorías/ etiquetas: queso con mermelada, pan con tomate, chocolate con fresas…
  • El olor a café por las mañanas.

pequeñeces que hacen feliz - olor a café

  • Hacer una clase de yoga.
  • Ver Bridget Jones – siempre me saca una sonrisa.
  • Ir a mi cafetería favorita, Espai Joliu. Y quedarme horas.
  • El aire acondicionado cuando hace ese calor que no se puede respirar.
  • Lavarme la cara antes de acostarme – que gustazo sacar la mierda de todo el día.
  • Una tabla de quesos franceses. Con «Le Fleur Bleue» si vous plait.
  • Hacer limpieza radical. A lo Marie Kondo. Da igual si es un armario o un cajón.
  • Que una amiga que hace tiempo que no ves te cuente que le va muy bien y es muy feliz.
  • Vosotras, travelistas.
  • Estrenar gafas nuevas. Aunque sean de sol.
  • Dormir once horas del tirón. Despertarme sin remordimientos.
  • Los besos inesperados.
  • Dejar ir, despedir. Dejar espacio para que lo bueno y nuevo llegue.
  • Dormir sin poner el despertador, que mi cuerpo se despierte solo.
  • Unas chips y coca cola en una terraza. Puestas a pedir, en buena compañia.
  • La belleza del Cabo de Gata.
  • Un brunch en Can Dende.

Brunch en Can Dende, siempre me anima

  • Comer un trozo de pan con aceite y sal si me apetece. Algunos días añado un poco de aceite de módena.
  • La conexión inmediata con alguien que acabas de conocer.
  • Los días que cunden, en los que «cumplo» con la agenda programada.
  • Hacerme amiga de desconocidas/os simpáticas/os en los hostales.
  • Tachar las tareas ya terminadas – da igual si con fosforito o con boli. Me proporciona placer tacharlas.
  • Leer durante horas.
  • Un plato de pasta rica con queso. O mejor dicho, un plato de queso con pasta.

pasta con queso o queso con pasta

  • Sentir que hoy llego más lejos que ayer.
  • He dejado de beber coca-cola cada día. Ahora solamente la bebo de forma puntual.
  • Los aperitivos en la playa que se alargan hasta que vemos los aterdeceres y nos entra «fresquete».
  • Descubrir nuevas cafeterías chulas.
  • Conducir una moto por una carretera escénica con poco tráfico.
  • El olor a «viejuno» de mi autocaravana retro.

El olor de mi autocaravana

  • Matar un mosquito que me quería picarme. Mejor si es antes de que me pique.
  • Oler una planta de jazmín.
  • Correr. No me gusta pensarlo, pero me encanta el «after-run».
  • Ducharme con aceites que huelen a gloria.
  • Que me pasen cosas que quiero que me pasen.

Ejercicio para darte cuenta de cosas que te hacen feliz

¿Tu también quieres hacer tu listado y no sabes por dónde empezar? Te dejo aquí algunos ejercicios simples para que empieces a elaborar tu lista.

  1. En la cama, antes de cerrar los ojos, recuerda un momento de felicidad que tuviste durante el día. Quizás fue la ducha antes de irte a dormir, o la sonrisa del cartero cuando te dió el paquete de Amazon… Anótala.
  2. Recuerda la última tarde/ noche con tu mejor amiga. ¿Qué hicisteis? ¿Dónde fuisteis? Anótalo todo y saca de ahí las cosas más pequeñas y simples que te aportaron felicidad.
  3. ¿Qué habito necesitas soltar/ dejar ir?
  4. Recuerda una canción que siempre que escuchas te alegra.

Ejercicio para alegrar tus días de mierda

En algunos momentos de mi vida, donde pensaba que todo era una mierda y no veía la luz, pude «hackear mi mente» y empezar a animarme poco a poco ayudándome de esta lista.

¿Cómo? Muy fácil, en esta lista está todo lo que te aporta felicidad. Entonces podemos crear.

El tarro de la felicidad.

Para crear un tarro de la felicidad coge un bote vacío (puede reutilizar un tarro de cristal) con un agujero lo suficientemente grande y mete papelitos con cosas de la lista que podrías hacer si llegas a casa en un día de mierda y necesitas animarte, por ejemplo:

  • escuchar la canción «inserta aquí tu canción favorita»
  • encender una vela
  • darte un baño / ducha de agua caliente

Si necesitas animarte, abre el tarro, coge un papelito, y haz la acción que te indica.

Imaginación al poder, yo he incluido hasta fotos con atardeceres, y si cojo ese papelito con la imagen viajo hasta ese momento, lo recuerdo, y lo revivo.

Son pequeñas cosas que pueden hacer que te vayas a dormir mucho mejor de lo que creías.

Resumen

Hasta aquí las cositas que me hacen feliz y los ejercicios para encontrar la felicidad en las pequeñas cosas más fácilmente. Te animo a que crees tu tarro o caja de momentos felices y lo utilices bien sea para mejorar un día de caca o para revivir esas emociones bellas que has vivido.

Es importante que vayas añadiendo cosas a la lista, ¡yo también lo iré haciendo!

Te dejo aquí el enlace al ejercicio para encontrar la felicidad. Clica en el link o la imagen y descarga los ejercicios.

Descarga el ejercicio de la felicidad

Te toca a tí

¿Tienes algún ejercicio que puedas compartir para poder crear una lista maravillosa de cosas que te hacen feliz? Si es así, compártelo con todas. Contra más recursos tengamos para poder crearnos la lista, mucho mejor.

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Author

Hola, soy Anna! Nómada digital desde 2015 • Traveller soul 🌏 | En La Travelista comparto mis viajes y mi vida como nómada digital.

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